miércoles, 1 de febrero de 2017

Las alineaciones “henge” desde Antequera a Nueva York y más allá (y Parte II)

Esta entrada es la continuación de una anterior que ya publiqué en este blog el mes pasado, en la que explicaba en que consiste las alineaciones henge. Para acceder a ella puedes PINCHAR AQUÍ. En esta segunda parte, voy a relacionar algunas ciudades que también disfrutan del efecto henge en sus calles, en torno a las fechas de los solsticios. Por último, veremos que existen edificios que también disponen de ese mismo efecto.

Ciudades Henge.-
Manhattan no es el único lugar con alineamientos henge; se producen similares efectos en varias ciudades del nuevo mundo. También encontrarás información en los siguientes enlaces:

Baltimore henge, con el amanecer el 18 de septiembre y la puesta del sol el 29 de septiembre:

Baltimore henge
Chicago henge, en torno al 12 de abril:

Chicago henge

Para saber más:

Chicago henge

Filadelfia henge “Phillyhenge” con una puesta de sol a lo largo de Market Street alrededor del 5 de septiembre:

Filadelfia henge

Montreal henge, con una puesta de sol el 12 de julio:

Montreal henge

Para saber más:

Toronto henge, puesta del sol el 16 de febrero y el 25 de octubre:

Toronto henge

Para saber más:

Por qué no hay ciudades henge iberoamericanas?.-
Sí que las hay, estoy seguro de que existen ciudades repartidas por todo el planeta con estas cualidades, pero el efecto henge es un descubrimiento anglosajón y está más difundido en esta cultura. Por otra parte, coincide con zonas de mayor potencial económico, lo que conlleva mayor inversión en la observación de los fenómenos físicos producidos por los astros. Solamente hay que fijarse donde están y quien financia las instituciones más importantes que se dedican al estudio de la astronomía. Otro factor a tener en cuenta es el desarrollo vertical de las ciudades; cuantos más rascacielos haya en una ciudad, mayor será el “efecto tubo” producido por los rayos solares en el amanecer y/o atardecer.


La urbanización de calles perpendiculares ya la instauraron los romanos, por motivos de facilitar la defensa militar de la población y de localización de los servicios públicos (mercado, foro, termas, teatro, anfiteatro), en la cual predominaban dos calles principales más anchas que las demás. En dirección norte-sur (cardo-máximus) y en orientación este-oeste (decumanus-máximus), al inicio y final de las cuales se ubicaban las puertas de las murallas que rodeaban el núcleo urbano. Pues bien, después Felipe II, ya en el siglo XVI, toma algunas de estas propuestas heredadas del método romano, con las evoluciones pertinentes ocurridas a lo largo del tiempo, para promulgar la urbanización de las nuevas ciudades en el centro y sur del continente americano, a través de las Leyes de Indias que fueron aplicadas de manera flexible, en el periodo en el que España fundó el mayor número de ciudades de nueva planta de toda su historia.

Estructura de ciudad romana

Respecto a las ciudades europeas, dada su antigüedad, el entramado urbano difícilmente produce efectos de alineación solar con calles largas, puesto que en pocas ciudades las hay comparables a las del nuevo mundo. Particularmente en España, durante el periodo de dominación árabe, dada la incidencia solar y el calor estival, la ordenación urbana más implantada fue la que proyecta sombras de un edificio sobre otro y, dada la poca altura de los inmuebles, supone calles más estrechas y menos ordenadas de lo que precisa el alineamiento henge.


Todo hace pensar que hay decenas de ciudades con potencialidad de ser una “city henge”. “Tan solo” debe contar con un perfecto alineamiento de alguna de sus calles principales con el inicio o final del día en torno a los solsticios de verano y/o invierno, y que en el horizonte no haya obstáculos importantes para poder disfrutarlo. Desde aquí quiero animar sobre todo a nuestros lectores europeos y aquellos del centro y sur de América a que consideren la posibilidad de estudiar si su cuidad pertenece a este privilegiado club de ciudades henge y de ser así, que compartan con todos nosotros las fotografías producidas; y que también lo comuniquen a los medios de comunicación locales. No solo se puede producir este efecto con las calles principales, quizá se produzca con un túnel, un puente u otro tipo de edificación. Pueden pedir ayuda a los observatorios meteorológicos o planetarios de referencia que pueda haber en su región.

Estructura de ciudad medieval musulmana

Edificios henge.-
En el caso de Málaga está claro que algunos de los primeros arquitectos que planificaron y gestionaron los recursos para la construcción de este tipo de edificios fueron los que levantaron hace unos 6.000 años el conjunto megalítico de los Dólmenes de Antequera. Actualmente los edificios que orienten largos pasillos con una disposición longitudinal en el eje este-oeste también pueden considerarse como potenciales edificios henge. En este apartado se encuentran todo tipo de edificios de uso público, por su dimensión, aunque no exclusivamente, como universidades, hospitales, edificios de culto religioso, palacios, instalaciones deportivas, colegios,… Uno de los edificios más famoso entre los astrónomos es la sede del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que en torno al 10 de noviembre concentra a muchos profesores y estudiantes, para observar como en la puesta del sol, se inundan de luz sus pasillos. Lo podéis ver en el siguiente vídeo:

Si no puedes ver el vídeo, pincha en You Tube

En Europa la arquitectura románica y gótica destinada a los edificios de culto orientaba longitudinalmente, en dirección este-oeste, la construcción de los templos. Sin duda esta peculiaridad hará que muchos de ellos tengan cualidades de edificio henge, bien en el amanecer o en la puesta del sol en torno a los solsticios.



Nuevamente hago un llamamiento para que nuestros lectores se tomen un tiempo de reflexión y consideren la posibilidad de estar trabajando, utilizando o viviendo en un edificio henge, y nos envíen las fotografías obtenidas. A ver si con el tiempo reunimos un catálogo de ciudades y edificios henge. Quizá no lo consigamos, pero seguramente habremos dado un paso hacia el encuentro con la ciencia y la naturaleza, sobre todo esta última, que en las ciudades la tenemos un tanto descuidada, al menos en su observación.

1 comentario:

  1. me ha encantado este articulo ^^
    es super interesante (bajo mi punto de vista)

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