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lunes, 15 de enero de 2018

Trasformar una azotea transitable en una azotea invertida

Desde la construcción del actual edificio a finales de los años 70, en el IES Politécnico Jesús Marín se arrastran problemas de aislamiento térmico en algunas zonas entre las que se encuentran la biblioteca y las aulas del Dpto. de Edificación y Obra Civil. Estas dependencias están orientadas al sur, con la orientación ideal para las actividades con intenso trabajo visual, las desarrolladas tanto en la biblioteca como en los trabajos encaminados a formar delineantes proyectistas en su momento, actualmente técnicos superiores en Proyectos de Edificación.

Vista desde arriba 
El problema que presentaba toda esta zona es que se encontraba bajo una cubierta transitable, soportando más de 12 horas de asoleamiento diario en verano, sin ningún aislamiento térmico, porque fue construida con los estándares de aislamiento y confortabilidad del ambiente interior de la época en que fue edificado. El sistema constructivo empleado para realizar la azotea es el denominado "a la andaluza" (sin ventilar, también llamado cubierta caliente) empleando como base estructural el último forjado(en nuestro caso de 40 cm de canto) sobre el cual se constituyen con mortero las pendientes (en torno al 2%) de desagüe, a continuación con tela asfáltica se consigue la impermeabilización, solapando en elementos verticales como petos, claraboyas, chimeneas y resto de fachadas de más altura una altura entre 20 y 30 cm. Tras otra capa de mortero de protección de la tela asfáltica, se colocaron losetas para favorecer la evacuación de aguas pluviales hacia los sumideros.

Panorámica hacia el sur desde una azotea superior
Como podéis imaginar, el comportamiento térmico de la cubierta era todo un despropósito para alcanzar confortabilidad en el interior, puesto que se había construido una superficie de 460 m2 con un canto medio de 0,50 m sin aislamiento térmico especifico, lo cual la convertía en un volumen con una gran inercia térmica, que por radiación, hacía que a primera hora de la mañana el ambiente interior ya estuviera muy caldeado. Algunos estudios realizados sobre las temperaturas alcanzadas por las membranas impermeabilizadoras de este tipo de cubiertas, cuando el aislante térmico (que en nuestro caso no lo hay) se encuentra entre el forjado y la capa impermeabilizante, arrojan temperaturas de hasta 80ºC, que en nuestra azotea se iban disipando hacia el interior desde la puesta de sol, durante toda la noche y parte de la mañana siguiente, calentando el aire interior de las aulas y biblioteca que permanecían cerradas, por seguridad, durante la noche.

Modelo digital de la azotea tratada, a la izda edificación, a la dcha la biblioteca
Durante el curso 2004-2005 se elaboró una gráfica con la toma diaria de temperaturas, la cual aportó datos concretos sobre el ambiente interior de nuestras dependencias. Para el mes de abril, había varios días que se superaban en el interior los 26ºC, en mayo la media se acercaba a los 28ºC y en junio superaban ligeramente los 30ºC. A principio de curso, la segunda mitad del mes de septiembre, la media se mantenía más cercana a los 31ºC, pero tanto en junio como en septiembre se produjeron varios picos de 34,5ºC. En octubre volvía a situarse la media en torno a 29ºC y en noviembre en 27ºC. Si añadimos que por nuestra proximidad al mar tenemos durante esos meses una humedad relativa media cercana al 60%, la sensación térmica se ve todavía aumentada.

Azotea de la parte de biblioteca
Hasta ahora el calor lo combatíamos con ventilación cruzada y mediante 8 ventiladores de techo que empujaban el aire caliente hacia abajo para ser evacuado por la ventilación cruzada. Pero ese sistema no se mostraba eficiente, sobre todo en verano, cuando la temperatura exterior sube. Además no ayuda nada tener en el interior más de 50 ordenadores con sus monitores (entonces de tubo de rayos catódicos, ahora de tecnología led que se calienta mucho menos) desprendiendo calor, y más de 50 “calefactores” a 36ºC (léase alumnos y profesores) emitiendo calor, y humedad mediante su respiración.

Aplicación de mortero de regularización en las zonas que lo precisan
Por todas estas razones, durante el pasado verano se instalaron 3 máquinas de aire acondicionado, que han trabajado los meses de septiembre, octubre y parte de noviembre durante 6 horas y media seguidas (desde las 8:30h de la mañana hasta las 14:45h del medio día) al máximo de su potencia, no consiguiendo bajar la temperatura interior de 26ºC. Esto ocurre porque no se había atajado el problema de raíz, es decir, esa gran masa del forjado de azotea seguía emitiendo calor por radiación, y esta vez amenazaba con arruinar el presupuesto para gasto eléctrico de nuestro instituto, pasando a engrosar las cuentas de beneficios de la empresa de suministro eléctrico, todo ello sin contar la parte de deterioro del medio ambiente, que de forma imparable iba a ocurrir desde este momento en adelante, por hacer uso de fuentes energéticas no sostenibles, como son las que intervienen en la mayor parte de la producción eléctrica de nuestro país.

Geotextil, placas de aislante, y al fondo áridos de protección
Es por eso que, planteamos a la dirección del instituto la solución que desde hace décadas creemos que es la más eficiente y sostenible, como es la transformación de esa azotea transitable en una cubierta plana invertida, solución que de largo sobrepasa las capacidades financieras de nuestro departamento. Dicha actuación se podía implementar de forma sencilla, sin grandes obras de albañilería, colocando paneles rígidos de aislante térmico sobre la azotea transitable existente, cubriéndolos posteriormente con una capa de áridos para proteger los paneles de la radiación solar y que mantengan sus propiedades aislantes durante toda su vida útil. Esta obra es la que se ha llevado a cabo durante estas pasadas vacaciones de Navidad, de la cual estáis viendo algunas fotografías.


Ya podemos adelantaros que durante esta primera semana de clases de 2018 la sensación térmica en el interior de las aulas de edificación ha mejorado mucho, aunque habrá que documentarla con una tabla de temperaturas para compararla con la de hace 14 años, por lo menos los valores medios mensuales. El poliestireno extruido utilizado no es el material más respetuoso con el medio ambiente que existe en el mercado, pero es la solución más aceptable, económicamente hablando, para una entidad sostenida con fondos públicos. Como ventaja añadida, estaremos alargando la vida útil de la impermeabilización que hasta ahora sufría grandes dilataciones fruto de las temperaturas alcanzadas durante los días en verano (en torno a 80ºC), y que ahora, según estudios de laboratorio llevados a cabo rondaría temperaturas máximas en torno a los 35ºC.


Como material aislante, la espuma de poliestireno extruido no absorbe agua ( 0,7%), por tanto funciona bien como barrera anti vapor, dispone de una baja conductividad térmica, a 10ºC, 0,034 W/(m ºK), para gruesos hasta 60 mm, que según la tabla del DB-HE-1 2013 corresponde a las azoteas de la zona climática donde se encuadra la capital. El Documento Básico DB-HE del Código Técnico de la Edificación, pone de manifiesto que diseñar la envolvente con el espesor óptimo de aislamiento es la estrategia de mayor beneficio y menor coste. Esta conclusión se deriva de los nuevos espesores de aislamiento que se obtienen del Apéndice E del DB-HE-1. Limitación de demanda energética. Consultada dicha tabla se establece para Málaga una transmitancia del elemento aislante inferior o igual a 0,50 W/(m ºK), con lo cual estamos cumpliendo los estándares actuales de aislamiento para el conseguir el confort en el ambiente interior del edificio, al mismo tiempo que se colabora al ahorro energético y con ello la huella ecológica del conjunto del edificio.


En nuestro caso no se hacía necesario colocar una capa protectora de geotextil sobre la tela impermeabilizante y antes de la capa de aislante térmico, puesto que la azotea estaba cubierta de losetas, que ejercerían dicha función. No obstante, se ha colocado un geotextil compuesto de una capa drenante elaborada con una membrana de nódulos de polietileno especial de alta densidad (HDPE) y un geotextil de polipropileno en una de sus caras, cuya función principal es la de actuar como barrera permeable entre materiales de estructura diferente, evitando la adherencia entre las placas de espuma de poliestireno extruido y las losetas, y que con las dilataciones de éstas acaben deteriorando las placas de aislante térmico. El geotextil actuará como filtro del agua, garantizando el drenaje y permitiendo que el agua se dirija hacia los sumideros bajo las placas de aislante térmico, a la altura de las losetas de la antigua azotea transitable.

Conformación de Capas de la Solución Original
SR: Superficie Resistente
FP: Formación de Pendiente
I: Sistema de Impermeabilización
MA: Mortero de Agarre
P: Protección mediante material de cubrición (Losetas)
Entendemos que la actuación ahora llevada a cabo mejorará sustancialmente la calidad del ambiente interior tanto de la biblioteca como de las aulas del nuestro departamento, al tiempo que supondrá un ahorro en el consumo de energía destinado a climatizar estas estancias. Cumpliendo con las prescripciones que el actual CTE dispone para la zona climática en la que está construido nuestro instituto.

Solución implementada actualmente:
SR: Superficie Resistente
FP: Formación de Pendiente
I: Sistema de Impermeabilización
L: Losetas
AT: Aislante Térmico
Csa: Geotextil drenante
P: Protección mediante Árido
 ¿Qué os parece la solución constructiva propuesta para la mejora del aislamiento de la azotea? ¿Se os ocurre otra alternativa o sistema para mejorarla?. Seguro que puedes ayudarnos a complementarla y mejorarla con tus comentarios.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Radón sin control en los edificios españoles –Parte III-

Este artículo es el último de una serie de tres en el que se comenta la situación del gas radón en los edificios españoles a fecha de esta publicación. En los otros dos anteriores se trataron cuestiones como el origen del radón, como y cuando se descubrieron sus efectos nocivos sobre nuestra salud y cuáles son esos efectos, en que unidades se mide el radón, los mapas de radón publicados en España, una aproximación al marco legislativo en nuestro país y las vías de introducción del radón en los edificios.

Puedes leer el primer artículo CLICANDO AQUÍ.
Puedes leer el segundo artículo, CLICANDO AQUÍ.

El ciclo diario del radón en una vivienda.-

En el interior de una vivienda unifamiliar, la concentración de radón varía en la hora del día y con los estilos de vida de los ocupantes. Durante las estaciones frías, con las puertas y ventanas cerradas por la noche, el radón se acumula en el interior del edificio. Si abrimos las ventanas por la mañana, la casa está ventilada y el gas se disipa. Durante las estaciones calurosas, tendemos a ventilar por las noches y tener la casa cerrada durante el día, con lo cual hace que el ciclo se invierta. En general, las concentraciones más elevadas del gas se dan en sótanos y plantas bajas y se reducen a prácticamente la mitad a partir de la segunda planta. Fuente: IRSN (Institut de Radioprotection et de Sureté Nucléaire) Agencia francesa de Radioprotección y Seguridad Nuclear.



Soluciones constructivas para atenuar los niveles de radón en edificios.-

Las soluciones paliativas serán posteriores a mediciones realizadas por laboratorios cualificados y dependerán fundamentalmente de los siguientes factores:

·         Serán muy diferentes si se van a implementar en edificios ya construidos o de nueva construcción.
·         Dependerán de la forma, materiales y sistemas utilizados en la cimentación del edificio.
·    El tipo de terreno sobre el que se asienta el edificio, determinando el grado de concentración en radón y su permeabilidad.

En función de los resultados obtenidos, un técnico competente prescribirá una u otra solución. Existen diferentes técnicas de atenuación, y según los casos deberán combinarse varias para mejorar los resultados. Podemos dividirlas en dos grupos:

·         Barreras en las vías de acceso, normalmente mediante interposición de membranas y/o sellado de superficies.
·       Diseño de sistemas de ventilación y despresurizaciónque garanticen la creación de presión positiva en el interior del edificio.


Las membranas o láminas anti-radón están constituidas por varias capas superpuestas de diferentes materiales que complementan sus características como betún modificado con polímeros, polietilenos de alta o baja densidad, hojas de aluminio, con o sin refuerzos de mallas etc., poliestirenos, multicapas asfálticas, caucho EPDM. Deben colocarse formando una capa continua en todos los elementos constructivos que estén en contacto con el terreno. Su función es impedir que penetren las emanaciones en forma de gas, y/o humedades, que emergen desde el subsuelo por diferencia de presiones. Pueden ser colocadas en edificios ya construidos, como paliación, junto con el sellado de fisuras y grietas en uniones. Deben cumplir exigencias de flexibilidad, resistencia a punzonamiento y desgarros. Aquí os dejo algunas marcas como Radón Stop, Polimat Antiradon, MonarFlex Antiradon, Polyvap Radonshield, Cordek o SISALEX 871.





Su principal inconveniente es el de garantizar la estanqueidad durante el proceso de instalación, puesto que si tiene cualquier solapado defectuoso, rotura, punzonamiento o fisura, perderá la eficacia del conjunto. De ahí que deba ser colocado por profesionales cualificados.

 
Ejemplo de sellado de la cimentación con despresurización del terreno

Ejemplo de sellado de cimentación
Solapado de capas y encuentros con elementos emergentes como pilares
El sellado de superficies consiste en la aplicación de polímeros que eviten la inmisión del radón al interior del edificio, saturando poros, juntas, grietas y fisuras en paredes y suelos de sótanos. Se trata de pinturas epoxídicas y con un sellador polimérico de polietileno o poliamida.

Aplicación de pintura epoxídica para el sellado de superficies
  
Aplicación de pintura de poliamida para el sellado de superficies
Un caso particular son las plataformas de materiales plásticos para realizar forjados sanitarios de forma rápida y eficaz. Se trata de unos soportes con cuatro patas de polipropileno, con buenas propiedades mecánicas, que encajando unos con otros son el soporte para la ejecución de soleras con cámara, haciendo las piezas la función de un encofrado perdido, en cuya cámara generada, convenientemente sellada, se acumulará el radón que puede ser expulsado al exterior por medios mecánicos o pasivos. Entre otros podemos citar Cúpolex, Daliforma o Cordek.


Aplicación de sistema Cúpolex para forjado sanitario

Para acceder a detalles de AutoCAD del sistema Cúpolex, descripción de partidas para mediciones y estimación de costes, puedes hacerlo, CLICANDO AQUÍ

Aplicación del sistema Daliforma para forjado sanitario
Para acceder a detalles de AutoCAD del sistema Daliforma, puedes hacerlo, CLICANDO AQUÍ

Aplicación del sistema Cordek para forjado sanitario
Los sistemas de ventilación y despresurización funcionan captando el gas radón en el terreno, lo más cerca posible de la base del edificio. La captación se realiza debajo de la cimentación, mediante una campana o lóbulo de depresión, creado específicamente para atrapar el contaminante, que será desviado al exterior mediante un sistema de canalización estanca con ayuda de un sistema de extracción por ventilador eléctrico que deberá funcionar de forma permanente.

Sistema de despresurización del terreno

Despresurización activa del terreno.-
Este sistema es muy eficaz en los casos en los que se aconseje este método. En las solerías apoyadas en el terreno, en primer lugar se colocará una primara capa de material permeable al gas, para que éste no tenga ningún problema en circular por el subsuelo, con un encachado de 15 cm será suficiente, mejor si podemos utilizar un sistema tipo Cúpolex, lo cual nos permitirá una adecuada ventilación del forjado sanitario. Se ejecuta una arqueta o lóbulo de depresión y se instala una red de tuberías de drenado del gas radón que mediante el extractor eléctrico mantiene despresurizado el subsuelo donde se asienta el edificio. Normalmente se saca a la cubierta del edificio, o en un lugar en el que sea difícil su retorno al mismo. Todo ello debe llevar un sellado de juntas y uniones que garantice la estanqueidad del sistema. Para que funcione correctamente, y el radón existente en el terreno fluya hacia el lóbulo, el extractor debe crear una depresión superior a 5 kN/m2 (kilo Newton/m2).


Despresurización pasiva del terreno.- Este sistema funciona de forma parecida al anterior, la diferencia es que no se dispone de un extractor eléctrico permanente actuando. En su lugar se crea un tiro natural por convección que arrastra al radón al exterior estudiando la orientación del edificio y viendo que muros serán los más cálidos (orientación sur) y cuales los más fríos (orientación norte) para crear una ventilación cruzada a nivel de la cimentación. Aumentará su eficiencia si lo emparejamos con alguno de los métodos de sellado comentados anteriormente.


Ventilación natural de las estancias.- Es el método más sencillo y económico para disminuir la concentración de cualquier contaminante gaseoso y humedades del interior de una habitación. Este sistema tiene sus limitaciones, puesto que se estima que se reducirá en torno al 20% de la concentración total. A partir del segundo piso las concentraciones se reducen drásticamente, al tratarse de un gas más pesado que el aire.

Uso de extractores en las estancias.- Es muy recomendable NO utilizarlos, puesto que el resultado sería la creación de una depresión en el interior de la habitación, haciendo que aflorase más rápidamente el radón del subsuelo, aumentando su concentración. Son recomendables, por reducir las concentraciones, los sistemas que aumentan la presión en el interior de las estancias, los cuales, está comprobado que evitan la inmisión del gas en el interior de la habitación.

Para saber más:

Radón sin control en los edificios españoles, Parte I
Radón sin control en los edificios españoles, Parte II

Si estás concienciado/a sobre los peligros del radón, puedes sumarte a la campaña de la OCU, CLICANDO AQUÍ
El uso de membranas elastoméricas como barrera de protección frente a la entrada de gas radón en edificios: CLICANDO AQUÍ
Las prestaciones en construcción de las barreras anti radón. La evaluación técnica de membranas: CLICANDO AQUÍ
La protección al radón en edificios de nueva construcción y el CTE. Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. CLICANDO AQUÍ
Medidas correctoras destinadas a frenar la entrada de radón en los edificios. Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, CLICANDO AQUÍ
RADON: Guidance on protective measures for new dwellings, CLICANDO AQUÍ
UKradón, (solo ingles) CLICANDO AQUÍ


Para bajarte el póster del Día Europeo del Radón en alta resolución lo puedes hacer, CLICANDO AQUÍ


lunes, 11 de septiembre de 2017

Radón sin control en los edificios españoles –Parte II-

Este artículo tiene su comienzo en otro anterior en el que se trataron cuestiones como el origen del gas radón, como y cuando se descubrieron sus efectos nocivos sobre nuestra salud y cuáles son esos efectos, puedes leerlo CLICANDO AQUÍ. En este articulo veremos las unidades más habituales en las que se mide la concentración de radón, os mostraremos algunos mapas de exposición al radón de nuestro país, para terminar haremos un resumen del marco legislativo en que se desarrolla la normativa para el control del radón y veremos las principales vías de penetración del gas en los edificios. Para terminar, la próxima semana publicaremos un tercer artículo en el que veremos las prácticas y los métodos constructivos que reducen las concentraciones de radón, al cual pueden acceder CLICANDO AQUÍ.

Unidades en que se mide el Radón.-

Bequerelio= significa que en un volumen de aire de 1 m3 durante 1 segundo se emitiría una partícula radiactiva α. Un Bequerelio equivale a 2,703 * 10^-11 Curios. La OMS (Organización Mundial de la Salud) establece un límite de exposición en viviendas de 100 Bq/m3 y la EPA (Environmental Protection Agency) 148 Bq/m3
Un Curio equivale a 3,7 * 10^10 Bequerelios

En 2011 se puede ver quien hace la tarea y quien entrega el examen en blanco

Mapa de la exposición al Radón en España.-

Mapa publicado por el CSN en 2013

Para bajarte el mapa de España en alta resolución lo puedes hacer, CLICANDO AQUÍ

Ya hemos comentado que todos los terrenos, en mayor o menor grado, contienen uranio en cantidades suficientes como para producir radón. Para conocer mejor la localización de los lugares potencialmente peligrosos de contener niveles altos de exposición al gas radiactivo, el CSN (Consejo de Seguridad Nuclear), dentro del proyecto Marna publicó en el año 2013 el mapa predictivo de la exposición al radón que veis en la imagen superior. Para elaborarlo, el CSN efectuó 8.200 mediciones en todo el territorio nacional y utilizando métodos estadísticos realizó estimaciones del resto de la superficie, de esta forma se ha clasificado todo el territorio en tres niveles de riesgo que a continuación describimos:
  


·        ZONA 2, riesgo de exposición alto, se refiere a lugares en los cuales la concentración podría superar los 300 Bq/m3 establecidos como limite a partir del cual se deberán tomar medidas paliativas en los edificios del estado español.
·         ZONA 1, riesgo de exposición medio, se trata de lugares en los que la concentración podría estar entre 150 y 300 Bq/m3. Y en los cuales las autoridades estiman que no hay obligatoriedad de tomar medidas paliativas.
·         ZONA 0, riesgo de exposición bajo, son zonas en las que la concentración de radón podría estar por debajo de los 150 Bq/m3.


Para bajarte el mapa de Andalucía en alta resolución lo puedes hacer, CLICANDO AQUÍ

Para establecer la cantidad de radón existente en un edificio tan solo hay una forma fiable, y es efectuando una medición siguiendo las instrucciones de un laboratorio certificado, el cual analizará y determinará exactamente la cantidad medida; normalmente exponiendo una cápsula durante un determinado tiempo (cuando lo hice en mi vivienda estuvo expuesta durante 3 meses) en la zona baja del edificio, sótano o garaje y después analizando los reactivos captadores de su interior (la cápsula no contiene materiales radiactivos). Como información orientativa, se puede consultar la web http://www.vivesinradon.org/mapa-predictivo-de-la-exposicion-a-radon-en-espana/ en la que se puede encontrar algunos mapas actualizados por esa organización, en los cuales, se pueden consultar los niveles de riesgo en cada municipio, y en algunos de ellos, detallado por barrios. En Estados Unidos, se han realizado mediciones de radón en millones de lugares de trabajo, de lugares públicos y viviendas siendo una práctica muy habitual presentar los resultados antes de la compra o la venta de una vivienda.

Mapa de la web de www.vivisinradon.org 

Marco legislativo.-

Si lo hacemos de forma cronológica empezaremos por la recomendación 90/143/EUROATOM en la que las autoridades recogieron cuestiones básicas para la protección de los ciudadanos europeos a la exposición al gas radón. De ella podemos resaltar los siguientes aspectos:

·         Establecer un sistema para limitar la exposición de la población.
·         Recomendar la reforma paliativa de las viviendas que superen exposiciones de 400 Bq/m3.
·         Recomendar el límite de exposición de 200 Bq/m3 para las viviendas nuevas.
·         Informar a los sectores implicados (arquitectos, ingenieros, empresas constructoras,…)
·       Informar al público en general de los niveles de radón a los que está expuesto y de las medidas paliativas existentes para reducirlos.

Ninguno de los puntos anteriores fue obligatorio en nuestro país, por tanto no se aplicaron.

Seis años más tarde, en 1996, la UE pública la Directiva96/29/EUROATOM, que venía a revisar las Normas Básicas de Protección Radiológica de la Unión Europea. En esta directiva no se incluyó la protección frente a la exposición al radón en las viviendas. Al año siguiente, En 1997, un Grupo de Expertos de la UE, redactó la Guía técnica para el cumplimiento del Título VII de esta Directiva (Radiation Protection 88), y se fijó un arco de valores entre 500 y 1000 Bq/m3 de concentración máxima en el puesto de trabajo (para 2000 horas anuales de exposición).


Cinco años después, un 26 de julio, la directiva europea tuvo que trasladarse a la normativa española y se efectuó mediante el R.D. 783/2001 sobre Protección Sanitaria frente a Radiaciones Ionizantes, haciendo una copia literal de la norma europea. En ésta se trató la protección de los trabajadores ante la exposición al radón, pero la población general quedó excluida de forma inaudita, puesto que muchas personas permanecen un su hogar más tiempo que la duración de una jornada laboral. Este R.D. se complementaba con algunas guías de seguridad y una Instrucción Técnica del CSN, pero no estaban incluidas en el texto del R.D. y por tanto no fueron de obligado cumplimiento.

Como la normativa europea no establecía los contenidos mínimos del estudio de incidencia del gas radón ni de quien era la responsabilidad de verificar la realización y el cumplimiento de la ley, el anterior R.D. se modificó con otro nueve años después, esta vez de 5 de noviembre, con el R.D. 1439/2010, donde se estableció que la responsabilidad recaía en el organismo titular que tenga las competencias en materia de Industria de cada Comunidad. Al Real Decreto le acompañaba la instrucción IS_33 en la cual se decretan los criterios radiológicos para la protección frente a la exposición a la radiación natural. Y aunque se trata tan solo de una instrucción, ya es de obligado cumplimiento. De ella podemos resaltar algunos aspectos como:

·       Por primera vez se establece la concentración de radón que no se debe superar en el ambiente de laboral siendo esta de 600 Bq/m3.
·    También se establecen 300 Bq/m3 para lugares de alta ocupación; aquellos en los es obligada la permanencia, aunque no estés trabajando. Se mencionan explícitamente los Hospitales, Centros Penitenciarios y Centros Educativos.
·       El responsable de controlar el ambiente laboral donde desarrollan su actividad los trabajadores es el empresario y del público de obligada permanencia, la administración titular del edificio donde se realice la actividad.


El 17 de enero de 2013, la Agencia Europea de la Energía Atómica publicó una nueva directiva por la cual se establecieron normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes, la 2013/59/EURATOM. Dicha directiva, tiene 5 años de plazo para aplicarla en los países miembros de la UE. Así que en nuestro país deberá aplicarse a partir de febrero de 2018. Como resumen de la misma podemos apuntar lo siguiente:

·         Se establece la obligatoriedad de los países miembros de medir los niveles de radón en su territorio.
·         Disponer de mapas de radón que sirvan para legislar en función de las concentraciones locales.
·         Obligatoriedad de los países miembros de implementar planes de actuación contra el radón.
·     Consignar una concentración máxima de 300 Bq/m3 tanto para ambientes laborales como para viviendas y lugares de obligada presencia.
·         Obligatoriedad de trasponerla a la legislación de cada país antes del 6 de febrero de 2018.

Esto llevará a modificar tanto el Código Técnico de la Edificación en el Documento Básico HS3, relativo a la calidad del aire interior, así como la legislación laboral de nuestro país para adecuarla a la normativa europea. De ello se deduce que los locales que a partir su aplicación no cumplan con las concentraciones de gas prescritas, habrá que cerrarlos para su uso.


Cómo se introduce el Radón en un edificio.-

Ya comentamos en el primer artículo que al ser un gas, el radón puede desplazarse entre las capas tectónicas y aparecer en lugares donde no se lo espera. Para un gas, y más si está sometido a presión, es relativamente sencillo traspasar un elemento poroso como el hormigón de la cimentación o los muros del sótano, mucho más fácil si encuentra a su paso fisuras, o juntas con canalizaciones que no se encuentren suficientemente estanqueizadas o éstas se hayan deteriorado con el tiempo. Por las ventanas a nivel de sótano también es fácil que entre al edificio – por difusión o convección –.




Para saber más:

Radón sin control en los edificios españoles, Parte I
Radón sin control en los edificios españoles, Parte III

Si estás concienciado/a sobre los peligros del radón, puedes sumarte a la campaña de la OCU, CLICANDO AQUÍ
Foro Radón.- Legislación: https://fororadon.wordpress.com/2017/01/24/el-radon-y-la-ley/
Guía del Radón para el comprador y vendedor de viviendas: Agencia de Protección Ambiental de los EEUU: CLICANDO AQUÍ
Manual de la OMS sobre el Radón en Interiores: CLICANDO AQUÍ


Para bajarte el póster del Día Europeo del Radón en alta resolución lo puedes hacer, CLICANDO AQUÍ

lunes, 4 de septiembre de 2017

Radón sin control en los edificios españoles –Parte I-

Para muchos ciudadanos españoles el radón es el elemento químico que, de vez en cuando, aparece en los crucigramas de los pasatiempos, cuyo símbolo requerido es Rn. Pero para el resto de residentes europeos y norteamericanos, es un gas radiactivo que constituye la primera causa de cáncer de pulmón en no fumadores y que se acumula, al ser más pesado que el aire, en mayor o menor grado en los sótanos y plantas bajas de todos los edificios.


La UE publicó en 2013 una legislación para que los gobiernos nacionales tomaran medidas para paliar los daños que causa este gas nocivo en la población europea, con un plazo de implantación de 5 años. Por tanto, las autoridades españolas tendrán que modificar el Código Técnico de la Edificación para que entre en vigor en febrero de 2018, y así se puedan empezar a tomar medidas para controlar las concentraciones de radón en viviendas y lugares de trabajo; tras 30 años de alertas científicas ignoradas en España, no así en los demás países de nuestro entorno. Los organismos internacionales identificaron al radón como una sustancia que provoca cáncer de pulmón ya en la década de los 50 del pasado siglo y como consecuencia de ese reconocimiento establecieron medidas para proteger a la población y a los trabajadores que pudieran verse afectados.


Para prevenir sus efectos dañinos deberemos responder a varias cuestiones. Cómo se origina? Qué efectos tiene sobre la salud? Cuáles son las concentraciones a partir de las cuales es más dañino? Cómo penetra en los edificios? Cuáles son los terrenos más propensas a producir cantidades importantes de Radón? Cuáles son las formas y métodos constructivos más efectivos para impedir que se acumule en los edificios? Es por eso que le dedicaré tres artículos en nuestro blog. Vayamos por partes.


¿Cómo se origina el Radón?

Radón, es un gas del grupo de los gases nobles que se encuentra de forma natural en la corteza terrestre, es inodoro, incoloro e insípido, por tanto para detectarlo deberemos realizar mediciones específicas. Lo estamos respirando ahora mismo todos los que pasamos por las plantas bajas de los edificios, esperemos que en concentraciones bajas. Procede de una cadena de descomposición radioactiva, cuyo elemento principal es el Uranio-238, del cual, cuando se va desintegrando, se genera el Radio-226, y posteriormente el Radón-222 continuando entre otros con el Polonio-218, Plomo-210, para terminar en el Plomo 206 que ya es estable e inocuo. Fue descubierto en el año 1900 por el físico alemán Friederich Ernst Dorn.


Entre sus características físicas cabe destacar su alta solubilidad en el agua, y su estado gaseoso, el cual le confiere una gran capacidad para desplazarse por el subsuelo. Con el tiempo suficiente, es capaz de atravesar casi cualquier tipo de material como el hormigón. El radón está presente, en mayor o menor grado, en toda la corteza terrestre. La composición de esa corteza es muy diversa, pero todos sus componentes tienen un cierto contenido en uranio. Los edificios construidos sobre suelos con mayor contenido en uranio son los más peligrosos para los seres humanos por su contenido en radón. Dentro de ellos cabe destacar los que tienen granito [1]. Ya veremos más adelante que existen mapas del radón de todo el estado español.


Algunos de elementos de esa descomposición tienen una vida radiactiva de 22,3 años, como el Plomo-210, aunque causa menos daños por ser un metal pesado. Actualmente los científicos estiman que de la radiación total que cualquier ser humano recibe de cualquier fuente, más de la mitad proviene de la inhalación de gas radón y sus derivados de vida corta. Esta circunstancia se da principalmente en lugares cerrados o con ventilación insuficiente (léase plantas bajas de viviendas, garajes y lugares de trabajo) en los que la concentración del gas radón será más elevada.


Una curiosa historia.-

Desde el siglo XVI se conocía que los mineros, en relación a los demás oficios, desarrollaban enfermedades respiratorias que aumentaba su mortandad. Ya en el siglo XIX se pudo certificar que los trabajadores de las minas morían por cáncer de pulmón, hasta ese momento no se le puso nombre a la enfermedad. No fue hasta mediados del siglo pasado que se relacionó la exposición al gas radón con el cáncer de pulmón, ver el informe BEIR VI (Biological Effects of lonizing Radiation VI).


A pesar de que estaba documentada la relación del gas radón con el cáncer de pulmón en los mineros, no se sospechaba que el radón se podía concentrar en cantidades peligrosas en viviendas y lugares de trabajo en superficie, exponiendo a sus pobladores de forma inconsciente a sus perniciosos efectos. Esta circunstancia cambió en diciembre de 1984, durante la construcción y puesta en marcha de la central nuclear de Limerick, en el estado de Pensilvania. En la cual, todos los trabajadores, al iniciar y finalizar su jornada laboral, debían pasar por unos arcos detectores de radiactividad. Pues bien, uno de ellos, el ingeniero de construcción Stanley Watras, disparó en varias ocasiones los monitores de radiación al entrar al lugar de trabajo. Además, se daba la circunstancia de que todavía no había material radiactivo en la planta, por tanto no se había podido contaminar en ella. El empleado era descontaminado para realizar su jornada laboral y al finalizar ésta volvía a su nueva casa “limpia de radiaciones” cerca de la población de Boyertown. Tras dos semanas de investigación, los científicos de la central pudieron determinar que el origen de la radiación estaba en el sótano de la vivienda de Stanley, en el cual pudieron medir 16.000 Bq/m3 (Bequerelios por metro cúbico) dando así lugar al llamado incidente Watras.


Este acontecimiento tuvo un gran impacto en los vecinos de la zona, causando preocupación con las mediciones que se iban realizando en las diferentes viviendas. Tras dos años de investigaciones, y varios miles de edificios controlados en varios estados, se pudo determinar que de alrededor de 20.000 viviendas del estado de Pensilvania verificadas, la de Stanley era la de mayor concentración de radón de los EEUU. Estableciendo el símil de que el riesgo de habitar un día en su casa era el mismo que el de fumar 135 paquetes de tabaco en el mismo tiempo, a efectos de desarrollar una cáncer de pulmón.

En 1986 la agencia estadounidense de protección del medio ambiente EPA (Environmental Protection Agency) publicaba los informes preliminares respecto a los riesgos del radón en las viviendas. Dos años más tarde, en 1988, la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer), organismo integrado en la OMS (Organización Mundial de la Salud), clasificó el gas radón en el grupo I (el grupo de mayor riesgo), como elemento cancerígeno para el ser humano.

Efectos sobre la salud.-

Ya hemos comentado que el radón es un elemento que proviene de la descomposición del uranio y que su vez se desintegra rápidamente originando nuevos elementos. En ese proceso emite partículas radiactivas (partículas α o radionucleídos) las cuales se adhieren a las motas de polvo, polen y ácaros que flotan en el aire, que al ser respirados quedan incrustados al sistema respiratorio, teniendo la capacidad producir alteraciones en el ADN de nuestro organismo y con ello pueden ocasionar cáncer de pulmón. Es muy importante ser consciente de esta forma silenciosa de actuar para prevenir sus efectos. Por tanto, cabe establecer la siguiente relación:

·         A mayor concentración de radón por m3 de aire, más posibilidades de contraer la enfermedad tendremos; y por otro lado,
·         A mayor duración de nuestra estancia en un ambiente excesivamente cargado de radón, también habrá mayores probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.

Más adelante veremos en qué unidades se mide la radiación y cuáles deberían ser los niveles aconsejables por organismos internacionales para reducir sus efectos.


No hay ningún organismo que haya podido certificar un nivel seguro de radón, incluso niveles por debajo de 4 pCi/l (pico Curios por litro), - 148 Bq/m3 – suponen un riesgo que no puede ser despreciado. Los organismos internacionales encargados de proteger a salud de los ciudadanos como la OMS, recomiendan que los niveles de radón en el interior de las viviendas no superen los 2,7 pCi/l – 100 Bq/m3 - . Éste es un nivel moderadamente asumible que se puede conseguir con unos niveles de inversión asequibles, utilizando los materiales y las técnicas constructivas y/o de rehabilitación disponibles a día de hoy.


La OMS establece que el 20% de los cánceres son originados por causas ambientales. El gas radón es uno de los ejemplos más evidentes si atendemos a la clasificación de la IARC. Desde finales del siglo pasado, los países de la Unión Europea han ido desarrollando proyectos a nivel nacional para paliar los efectos del radón tanto en viviendas como en lugares de trabajo. Nuevamente la OMS trata el tema en el Código Europeo Contra el Cáncer, considerando los puntos 9 y 12 los apartados sobre los que se debe intervenir para paliar la incidencia del cáncer.

Durante el año 2005 se creó el Proyecto Internacional del Radón, en virtud del cual se publicó en 2009 el Manual de la OMS sobre el radón en interiores. A continuación os hago un pequeño resumen de la propuesta de la OMS en ese documento:

·         La exposición al radón es la primera causa de cáncer de pulmón sin contar el tabaco.
·         De todos los casos de cáncer, incluido el tabaco, entre el 3% y el 14% están vinculados al gas radón.
·         La OMS recomienda no superar niveles de 100 Bq/m3 para reducir los riesgos derivados de la exposición al radón.
·         El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón aumenta un 16% por cada 100 Bq/m3 de aumento en la concentración del radón.
·         El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en un fumador expuesto al radón es 25 veces mayor que en un no fumador.
·         No hay ningún nivel de concentración de radón por debajo del cual la exposición al mismo sea inofensiva.



Por otra parte, otro estudio suizo apunta a este gas radiactivo como factor de riesgo para desarrollar melanoma en gente joven. Concluyendo que el gas radón aumenta un 50% el cáncer de piel en jóvenes.
Pues bien, a pesar de todas estas evidencias, en nuestro país muchos de los profesionales vinculados con la salud pública, medicina preventiva, oncología, y la mayoría de los relacionados con el diseño y construcción de edificios como arquitectos, ingenieros, jefes de producción, ignoran los peligros que supone el radón para el ser humano y desconocen los límites que aconsejan las autoridades sanitarias a nivel mundial, comunitario o nacional (puesto que no es obligatorio tenerlo en cuenta a día de hoy) para que la concentración de ese gas radiactivo sea menos peligroso para nuestra salud. Todavía se puede encontrar por internet a quien pone en duda la relación causa-efecto establecida de forma incontestable desde el año 1950.


[1] Cabe comentar que el radón producido por las encimeras de granito de nuestras cocinas o el utilizado en suelos u otros materiales de construcción es tan mínimo que no influye significativamente en las concentraciones de ese gas en la atmósfera.


Para saber más:

Si estás concienciado/a sobre los peligros del radón, puedes sumarte a la campaña de la OCU, CLICANDO AQUÍ
Radón sin control en los edificios españoles, Parte II
Radón sin control en los edificios españoles, Parte III



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